Desde los 12 a los 18 años estudié en Gijón (Asturias) en el I.E.S Fernández Vallín. Recuerdo con especial cariño los últimos años que pasé en el centro y considero que fueron los mejores que he vivido hasta ahora. Aún mantengo el contacto con algunos de los profesores que me dieron clase y no podría estar más feliz de haber estudiadio allí. He vuelto a recordar muchas de mis vivencias allí visitando su página web, he podido comprobar con orgullo cómo ha ido evolucionando a mejor y he repasado su Proyecto Educativo. Se escribió en 2007 (yo terminé bachillerato en 2009) y su última actualización data de 2012.
En este documento se informa de muchos datos que desconocía; por ejemplo, se detalla el número de alumnos y profesores, o el hecho de que en total haya un porcentaje bastante más elevado de chicos que de chicas por la enseñanza de Formación Profesional que se ofrece en el centro. Además, se ponen de manifiesto unos principios del instituto que creo que son comunes a prácticamente cualquier órgano educativo:
- coeducación
- integración
- derecho a la diferenciación
- educación compensatoria
- educación para la Paz
- educación para la igualdad de oportunidades (en el acceso y uso de las nuevas y viejas tecnologías)
- educación medioambiental
- educación para el desarrollo y la empancipación
- educación para un consumo responsable
- educación para la salud
Quizás alguno de estos valores, como el del cuidado del medioambiente y el uso de las tecnologías forme parte de las últimas revisiones del P.E., puesto que no recuerdo especialmente ningúna actividad ni programa relacionado con estos aspectos.
Por último, y a modo de anéctoda, quería hacer un breve comentario sobre el apartado acerca de la lengua de aprendizaje. La lengua que se utiliza en este Instituto es "por hecho y derecho el castellano". Y se añade un apartado que aparece en el Estatuto de Autonomía de Asturias, en el Título preliminar, artículo IV, y que dice literalmente:
"El Bable (lengua asturiana) gozará de protección. Se promoverá su uso, su difusión en los medios de comunicación y su enseñanza, respetando en todo caso, las variantes locales y la voluntariedad de su aprendizaje".
Pues bien, ojalá hubiera leído esto antes, en tercero y cuarto de la E.S.O., cuando mi profesora de Biología me llamó la atención repetidas veces por utilizar la expresión: "¡calla, ho!", muy típica del habla asturiano y que no debe resultar, en ningún caso, ofensiva para su interlocutor. Varias veces callé pensando que era de mala educación utilizar (¡sin querer, es una expresión que sale sola!) el dialecto de mis padres en un contexto formal. Se ve que la seño no se había leído el proyecto educativo...

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